Aquellas señoras olvidadas

En noviembre de 1929, Lillie P. Bliss con 65 años quedó a comer con unas amigas, Abby Aldrich Rockefeller y Mary Quinn Sullivan, para discutir la necesidad de abrir un museo público de arte contemporáneo en Nueva York. De eso hace menos de un siglo, y en el skyline de Nueva York no destacaba ninguno de los museos por los...